18/05/2024

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Qué paradoja. La que era una mala noticia para Barranquilla y para los colombianos, la pérdida de la sede de los Panamericanos 2027, se convirtió en el gran mensaje de cambio para el país: el presidencialismo centralista que nos gobierna desde 1886 ha llegado a su fin. No es posible una muestra de mayor quiebra institucional. El incumplimiento de una obligación contractual del Estado, por el gobierno Petro, les hizo entender a todos el fin de ese modelo que había concentrado en el poder presidencial las competencias y funciones que rigen el curso de la función pública, y en la persona del Presidente las redes de negociación y presión política que determinan las asignaciones de recursos, los nombramientos y la composición de las cortes, los organismos independientes y las entidades de control. Ya no va más.

“PEDRO MEDELLÍN TORRES en EL TIEMPO”

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